Mi secreto para lograr todo lo que deseo

Mi secreto para lograr todo lo que deseo

Cuando empecé a escuchar sobre la ley de la atracción, no lograba entender cómo es que el pensamiento es una arma muy poderosa para lograr lo que deseas.

Al principio sí lo dudé, pero hoy después de ver los resultado que he tenido, quiero decirte que realmente funciona y quiero compartirte algunas de mis experiencias.


Recuerdo que en mi último semestre de la universidad, para titularme tuve que hacer un examen en el cuál, y debo admitir, no me preparé para realizarlo.

Mientras la fecha del examen llegaba, empecé a ponerme nerviosa porque yo veía a mis otros compañeros que se la pasaban estudiando e iban a clases extras para estudiar.

Justamente en esos días estaba leyendo sobre el proceso creativo de la ley de la atracción. Fue entonces que decidí aplicarlo para pasar mi examen con satisfactorio porque yo creía que sacar el sobresaliente era muy complicado y más si no había estudiando con tiempo.

Así que empecé a hacer ejercicios de visualización, y lo que hacía era imaginarme que estaba sentada frente a la computadora entrando al sitio de resultados y veía el resultado de satisfactorio. En este caso, siento que me conformé, porque cuando llegó el día, me llevé una gran sorpresa… ¡Me quedé a 2 puntos del sobresaliente!.

Logré lo que quería pero sí me quedé con un mal sabor de boca porque estuve muy cerca del sobresaliente. Hoy me pregunto ¿qué hubiera pasado si mi deseo hubiera sido sacar el sobresaliente?

La imaginación es la visión anticipada de lo que atraerás a tu vida”.

Albert Einstain

Es verdad que no sólo se trata de decir “quiero ser millonario” y al día siguiente aparecerán los millones en tu cuenta bancaria, pero si realmente deseas algo al final se materializa.

Para esto, debes estar alerta a las oportunidades y dejar a un lado los miedos, porque en el momento que empiezas a tenerlos las cosas se van retrasando.

Anteriormente ya había tenido cosas que deseaba y se hacían realidad, pero el proceso creativo no lo hacía de forma consiente, yo sólo lo llamaba “tener buena suerte”.

Lo de mi examen fue el primer momento en que puse en práctica el proceso creativo y después del resultado me dieron más ganas de intentar crear cosas más grandes.

Si has tenido la oportunidad de leer mis artículos anteriores, sabrás que me gusta escribir mis objetivos y a principios de diciembre del 2017 escribí que antes de que acabara el 2018 iba a tener “x” cantidad de ingresos.

Cuando lo escribí, realmente creía que era algo muy complicado de tener porque en ese momento pasaba por una etapa en donde a veces sólo tenía ingresos de dos mil pesos al mes.

Al principio la idea me desmotivó porque generar esa cantidad de dinero en el tiempo que había puesto me resultaba algo inalcanzable y me empecé a frustrar.

A finales de ese mes y principios de enero, pasaron muchas cosas que me hicieron tomar decisiones que me hicieron estar en un constante cambio, por un momento olvidé los propósitos que había escrito a principios de diciembre y tuve que escribirlos nuevamente pero ahora estaban influenciados por las cosas que me habían pasado recientemente.

Uno de los nuevos deseos era poder estar trabajando en una startup donde pudiera tener tiempo para programar pero de la misma forma que mi opinión se tomara en cuenta.

Para poder llegar a ésta meta pase al rededor de un mes y medio en esa búsqueda y no quiero decirte que estuve en mi casa en ese tiempo sin trabajar. Al contrario, había aceptado entrar a otro trabajo donde duré un mes pero no me sentía útil así que renuncié.

Y fue en ésta segunda búsqueda de trabajo, cuando sin ser yo la que los buscara recibí una llamada justo después de haber salido de una entrevista en donde me estaban ofreciendo el trabajo que quería.

En ese momento el sueldo no era lo que yo había escrito al principio, pero me sentía bien con lo que hacía, después de un tiempo recibí un aumento y fue hasta ese momento cuando logré aquel deseo que de cierta forma había olvidado.

Hace unos días estaba haciendo mi maleta porque salí de vacaciones y aproveché para hacer una limpieza rápida, cuando encontré esa hoja dónde lo había escrito y me sorprendió muchísimo porque ahora que lo pienso pareciera que fue demasiado fácil lograrlo, cuando en realidad fue todo lo contrario.


Tengo más historias que son resultado de aplicar de forma consiente el poder del pensamiento, pero decidí contarles éstos porque me han marcado y que me motivan a continuar poniéndolo en práctica. ¿Lo has aplicado? ¿Cómo te ha ido?

Espero que mi experiencia te sirve de algo y si quieres saber más sobre lo que hago durante mis procesos creativos, házmelo saber para escribirte un poco más de ésto.

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